Chipola: Bienvenido a mi blog de ARTE. Lo que hago, lo que me gusta y lo que quiero compartir contigo está esperando que le eches un ojo y aportes libremente.

Acerca de mí

Mi nombre real es Joaquín García Abellán y nací en Molina de Segura (Murcia) en 1950.

Soy el tercer hijo de una familia en la que todos dibujaban antes de que yo llegara. Las paredes de viejas casas desaparecidas fueron la primera exposición colectiva, familiar en este caso, con dibujos en tres niveles según la talla de los hermanos, de dos en dos años.

Entré en la notaría del pueblo de botones siguiendo los pasos de mi hermano mayor, con la fortuna de encontrarme con Francisco Abad , (más bien de ser encontrado por él), hijo de la oficial de la notaría, 10 años mayor que yo, amante de cualquier actividad artística y disciplina intelectual… él puso en mis manos todos los tebeos del mundo, todos los materiales para ir practicando el dibujo y la pintura y todos los consejos para dirigir la mirada hacia lo creativo: desde Miquel Quesada de “Pantera Negra” y Luis Bermejo de “Apache” me llevó de la mano en un proceso creciente a Jesús Blasco, Harold Foster, Alex Raymond, Leonardo, Miguel Ángel, Rafael y Tintoreto, por ese orden y según mis inquietudes. Mucho le debo a este maestro: la fotografía, la música clásica, el libre pensamiento y la actitud crítica ante la vida. Sin él en mi vida, no habría dibujo, pinturas, ni blog.

Empecé a hacer comics y a trabajar en un almacén agrícola.

A la muerte de mi padre en 1973, un amigo de casa, Francisco García Albaladejo , escritor, arabista y gran humanista, nos visitó, vio mis dibujos, volvió con Baldomero Ferrer, “Baldo”,

Baldo

periodista gráfico, y me contrataron como dibujante creativo en Ekipo Publicidad de Murcia, su agencia de publicidad. A mi estancia ahí debo la disciplina y el oficio que aprendí de Baldo y un mundo lleno de personas sorprendentes inimaginables en el pueblo:

Músicos, artistas, curas, escritores, periodistas, historiadores, sardineros, falangistas, republicanos y rojos en general, estudiosos de todo y de nada pasaron junto a mi mesa y fueron conociendo al dibujante joven de la izquierda de Baldo. (Haz click en las imágenes para ampliar)

Ahí contacté con el dibujo de humor, aprendí, retoqué, incluso pasé a tinta dibujos de Baldo… y en un ambiente tan predispuesto a ello, entré en la vertiente creativa del humor y la ilustración.

José García Martínez, redactor jefe de la Verdad por aquellos años, impulsó una página diaria infantil de actualidad, todo un periódico diario para niños, y ahí surgió la Familia Chipola (que intenté llamar García, pero no coló) de la que realicé más de 3.000 tiras. Haré una entrada sobre esta tira.Te adjunto estos ejemplos para que te hagas una idea…

Toda una generación de  niños quedó marcada por esta tira diaria y debo decir que caló tanto en ese público que llegó a haber un joven delincuente conocido como “El Chipola” por su afición a la tira (o parecido con algún mono, quién sabe!) que fue noticia al ser detenido y apareció con ese mote en el periódico.

La publicidad desde la labor creativa en un mundo arcaico sin digitalizaciones, con reproducciones en color que precisaban varias horas de fotografías por cada color a imprimir, cuando la tipografía era empujada a la cuneta por el offsset y los periódicos enormes eran en formato sábana y cubrían al que lo leía, la realización publicitaria era puro arte y artesanía, exprimir recursos y golpear los ojos.

Yo recuerdo que mi primer dibujo “a todo color” tardó 15 días en realizarse desde el “arte” (mi trabajo) y “antes de impresión”, es decir, la prueba impresa.

Es lo que hoy se hace en segundos con cualquier ordenador. Con este empuje pasé a hacer chistes de adultos para el diario La Opinión y la revista Noticias Obreras, con plumilla, pincel, collages, acuarelas, lápices y recursos varios. En mi faena, el dibujo siempre fue importante y de nivel.

Y creo que también las ideas.

Una recopilación  de unos 400 chistes está recogida en el libro “Ahí hay un hombre que grita ¡Ay!” editado por Nausicaa. Las críticas las adjuntaré en cuanto sepa cómo hacerlo. Algunos chistes de la serie Ricos y poderosos son estos.

Y ya que has llegado a esta línea, como un  homenaje personal, (que quede entre nosotros), te animo a seguir echando un ojo a algunos de los chistes sin   serie reconocida.

Incluso los pasados de moda tienen argumento y arte suficiente para no ser descatalogados.

¿No te parece?

(He llegado  hasta aquí, pero continuará, lo juro)